marx-telurico-en-blanco

“Piquete, corte, detención. Parece contradictorio que una obra que se define como piquetera exalte el movimiento. Que, inspirada en la obstrucción, invite a disfrutarla como un viaje. Sin embargo, toda contradicción se diluye cuando se presta atención a qué viaje nos referimos. En las rutas se detiene el movimiento cotidiano, el que obedece a la reproducción de lo existente. Pero, simultáneamente, se pone en marcha otro movimiento, el que interrumpe la vida de todos los días para hacer posible la existencia de aquellos cuya cotidianeidad se ha roto, cuya reproducción misma ha sido rota. Ese movimiento es el de otras relaciones, nuevas relaciones que esa existencia rota ha tejido consigo misma. La música piquetera exalta esas nuevas relaciones, ese nuevo movimiento. ¿Y por qué le canta a este movimiento y no al otro, al que queda cancelado en cada corte? Porque ese movimiento repetido, cansado, trajinado, del día a día en estas relaciones sociales, en esta sociedad capitalista en descomposición, está muerto y no lo sabe. O no quiere saberlo. Alguien debe anunciarle que su enterrador está a las puertas. Que ya tocan su campana de difuntos.”

del librito del CD  La línea Sinuosa – Música piquetera (Vol. 1) – 2006

EL CIRCO DE CRISTINA
Convocamos músicos, actores, clowns, payasos, poetas, bailarines, cineastas y todos los artistas!!!
Sumate al nuevo proyecto de lucha cultural de Río Rojo, “El circo de Cristina”, una obra de teatro-musical, callejera, compuesta por distintos capítulos o partes que iremos presentando en fechas emblemáticas en marchas, piquetes y plazas. La primera puesta será este 26 de junio, a 10 años del asesinato de Darío y Maxi en el puente Pueyrredón. Ahí vamos a presentar el primer capítulo en una intervención callejera utilizando elementos de teatro, video, circo, y música en vivo (banda de vientos, murga, rock, música experimental, etc.). La pieza cuenta las peripecias de músicos, payasos y malabaristas enfrentados entre sí; quienes deberán aprender a unirse para dejar de pagar los platos rotos y saldar cuentas, así, con la dueña del circo.
No importa si sos principiante o avanzado, vení a construir colectivamente este proyecto de lucha cultural. ¡Sumate!

Por consultas, mandanos un mail a riorojo@razonyrevolucion.org

Conocé y escuchá nuestras producciones en:

http://riorojo.razonyrevolucion.org

http://www.facebook.com/RIOROJOmusicapiquetera

http://twitter.com/RIOROJORyR

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CEICS
Ciclo de cursos

DICIEMBRE:

Bandas para armar. Herramientas para armar tu propia banda, a cargo de Gustavo Lischi y Juan Tabas, de Río Rojo música piquetera.

Muchos creerán que armar una banda es una cosa simple, pero hay muchos elementos que nos pueden ayudar a transformar el hecho en un proceso de disfrute, conexión y aprendizaje colectivo. En estas 4 clases vamos a brindar muchas herramientas que nos permitan sacar provecho de las posibilidades y potenciales de cada integrante de la banda. Todas las clases tendrán un bloque teórico y uno práctico, en el que iremos avanzando sobre una canción, trabajando sobre distintos aspectos, para concluir la última clase con el tema grabado.

Clase 1- Presentación. Escucha y análisis de temas propios o influencias, en grabaciones o tocados “en vivo”.

Clase 2- Elección de repertorio, estilo, concepto y sonido. Elementos de composición, musicalización de una letra o poema.

Clase 3- Armado de arreglos instrumentales y vocales acordes a las posibilidades técnicas de los músicos y el equipamiento de la banda. Elementos de sonido en vivo, equipamiento, mezcla, acústica.

Clase 4- Ensayo y Grabación. Utilización de la tecnología para corregir y mejorar distintos aspectos (afinación, fraseo, empaste vocal e instrumental). Balance final (Qué quedo bien, en qué habría que seguir trabajando).

Duración 4 clases. Viernes de 17:30 a 19:30 hs. Empieza el 2 de Diciembre.
Condarco 90. C.A.B.A. En el Centro Cultural de Razón y Revolución y Librería Barrilete.

Arancel: $50 por curso, por persona. Incluye materiales de estudio y el nuevo CD de Río Rojo.

Inscripciones a consultas@barriletelibros.com.ar

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Este Viernes 4 de Marzo a las 23.30 hs. En la fiesta por la inauguración de las primeras 21 viviendas de la cooperativa El Molino

Lugar: Calle 15 de Noviembre 1761, entre Solís y av. Entre Ríos.

Constitución. Ciudad de Buenos Aires

Entrada Libre

http://moi-cooperativas.com/category/cooperativa-el-molino/

Kalamaro en su tinta. El debate generado por nuestra crítica a Andrés Calamaro

por Juan Tabas – Río Rojo / Razón y Revolución

(en El Aromo n° 58 “Entre la miseria y la represión” – enero-febrero de 2011)

De Nicolino Roche a Micky Vainilla

En el mes de octubre, Prensa Obrera reivindicó El Salmón, un CD de Andrés Calamaro editado ya hace 10 años. Según Esteban Pérez Torres y Lucas Poy, los autores del encomio, el disco sería revolucionario en términos artísticos y expresaría el momento más radical del “combativo” Calamaro. Incluso sus coqueteos con el gobierno K entrarían en esa misma veta “indomable”. En noviembre pasado señalamos, en El Aromo(1), que este disco no tiene nada de innovador ni en términos musicales ni poéticos, tanto en relación con la propia trayectoria de Calamaro como en el contexto del rock argentino. Remarcamos también los límites políticos del músico, quien hacía tiempo se hacía llamar Kalamaro, con K de Kirchner, invitó a Aníbal Fernández a un video-clip y escribió un poema póstumo a Néstor. Texto que le ganó la portada de la revista Veintitrés del 25 de noviembre. Titulada “El ciudadano K”, la nota elogia su “conmovedor” poema y su compromiso. En otro artículo de la misma edición de El Aromo(2), Rosana López Rodríguez se ocupó de demostrar el carácter decadente y burgués de otras “cualidades” que marcarían la obra de Kalamaro: la supuesta falta de método compositivo, su desborde auto referencial y el uso de drogas como procedimiento artístico revolucionario por excelencia. Obviamente, todo partido de izquierda tiene derecho al uso “táctico” de la figura que le parezca; no hay necesidad, esa era nuestra conclusión, de transformar en revolucionario a cualquiera.

A pocas horas de publicada la crítica en Internet, “El Salmón” comenzó a insultarme por medio de la red social Twitter, por empezar, llamándome “viejo careta” por criticar su disco (cuando, con sus 50 pirulos, podría perfectamente ser mi padre), para terminar defenestrando a toda la izquierda. Creyendo que el autor era del PO, porque la nota se la posteó Lucas Poy, Kalamaro llegó a escribir: “A mí no me apura un viejo boludo con la chicana de Aníbal Fernández… igual aplaudo que se dejen matar en estaciones de tren”… A pesar de semejante barbaridad, Lucas Poy volvió a defenderlo, aunque otras voces hacían llegar sus críticas. Tal vez por eso, Kalamaro a los dos días se fue de Twitter, quizás para eliminar todo rastro de dichos tan poco felices (al cerrar una cuenta se borran todos los mensajes escritos por su autor). Luego, en la misma Veintitrés, dijo “mis cuentas de Twitter jamás fueron verificadas y mis frases las podría haber escrito cualquiera”…

El debate se desarrolló también en otros medios. Llegaron comentarios a El Aromo, hubo muchos posteos en Facebook e Indymedia y, en su número 1155, Prensa Obrera publicó una pomposa y abstracta respuesta. Allí el PO se mostró más preocupado por catalogarme de “estalinista” que en denunciar los dichos del simpático fumanchú transformado en desenfrenado facho simplemente porque lo criticaron… Finalmente, nadie refutó nuestro análisis del disco. Los únicos que todavía defienden “El Salmón” siguen siendo Kalamaro y Lucas Poy. Kalamaro insiste en que él es un revolucionario e, igual que Lucas Poy, defiende su método creativo: “Una denuncia desde el opio”.

El resto, en vez de discutir con una crítica musical a partir de argumentos artísticos, pretenden invalidarla acusándome de estalinista o “elitista” por estudiar en una escuela de música. A ninguno se le ocurrió que es propio de la cultura estalinista el desprecio por la verdad en nombre de su utilidad política: Calamaro nos sirve, es revolucionario. A este uso de los artistas como simples instrumentos pasajeros de una línea política le llaman “libertad artística”. A ninguno se le ocurrió que perdonar la incapacidad técnica, otra vez, en nombre de la utilidad política, es precisamente todo lo contrario de otorgarle “libertad” al arte. Dicho de otra manera, la lógica con la que actúa el PO con respecto a los artistas es la misma lógica propia de aquello que dice criticar. Esa lógica es la que llevó a los intervinientes “trotskistas” en el debate a la celebración populista de descompuestos como “Pity” y la cumbia villera. Se vendrá ahora la canonización de Damas Gratis, supongo.

Todo el escándalo frente a mi nota muestra también la inexistencia de una verdadera crítica musical, de izquierda o de derecha. Ni en cine, teatro o artes plásticas hay semejante vacío. Estamos acostumbrados a leer juicios acerca de la trama de las obras, la calidad de la interpretación de los actores, su grado de originalidad, la actualidad o no de su mensaje, etc. Nada de esto se acostumbra en la música, donde reina el show business en forma absoluta, porque MTV, la revista Rolling Stone, el suplemento Sí, etc., -pagados por las grandes compañías discográficas- decretan qué grupos o cantantes hay que escuchar. Esto refuerza la egolatría de los músicos y explica la reacción virulenta de Kalamaro ante una crítica tan elemental como la que yo escribí.

¿Estalinismo o doble vida?

La burguesía agita el fantasma del estalinismo para desprestigiar todo intento de construcción de una alternativa socialista. En la Argentina, la izquierda trotskista agita el mismo fantasma ante los intentos de desarrollar una cultura socialista y una crítica marxista del arte y la intelectualidad burguesa. No siendo el único, Partido Obrero es el que tiene la posición más subjetivista e irracionalista del arte. No hay ninguna evolución posible, ni tampoco límites objetivos. Es obvio que si todo es arte (como Duchamp con su mingitorio) nada es arte. Con lo cual, para el PO, el arte pierde sentido, no tiene valor ni importancia. De ahí, que su abstracto pedido de “libertad total para los artistas” no es más que la forma perversa con la que se vehiculiza la manipulación más extrema (más estalinista”) de los artistas y del arte, reducido a mera propaganda partidaria inmediata. Algo que se percibe fácilmente en las páginas de Prensa Obrera: en un alarde de esquizofrenia aguda, el PO rechaza “otorgar” la misma “libertad” que ofrece al arte, al humor. Bastó que Barcelona insinuara una crítica al partido para que toda la complacencia ridícula frente al Salmón se transformara en invectivas violentas salidas de la pluma de… sí, adivinó, Lucas Poy…

¿Por qué tiene esa posición el PO? O mejor dicho: ¿por qué tienen esa posición los intelectuales universitarios del PO? ¿Por qué les molesta tanto que hagamos crítica artística, crítica cultural? Porque la ideología burguesa de la “libertad artística” les permite vivir una doble vida: una militante y otra burguesa, a la vez. Quienes llevan esa vida burguesa, son, precisamente, nuestros críticos más acérrimos. Véase si no la respuesta en la página web de Prensa Obrera de Soledad “Mecha” Manrique, una fotógrafa de Barrio Norte que retrata los campos de su familia en la Patagonia para juntar premios de la academia. Mientras leíamos el notable conjunto de contradicciones que había logrado reunir en un mismo texto, recordábamos las incontables discusiones que tuvimos con ella mientras formó parte de RyR porque retaceaba tiempo de militancia, con la excusa de que debía ayudar a la familia a administrar sus propiedades. Peor es el otro ejemplo, el de Diego Rojas, periodista que defiende a los intelectuales K en todo lugar donde escribe, incluso en Prensa Obrera donde, bajo el seudónimo de “Judas”, nos llama a reivindicar a peronistas populistas de derecha (Leonardo Favio) y elogia films que banalizan la militancia de los ’70. Rojas-K/Judas-PO dedicó por completo el número de noviembre de Contraeditorial (revista del grupo Spolsky que él dirige) a una temática significativa: “Néstor in the Sky with Diamonds”… Mientras tanto, se abstuvo de toda mención al asesinato de Mariano Ferreyra. Es evidente que a esta gente una crítica política de su trabajo intelectual le resulta insoportable. Esa es la razón por la cual teorizan contra ella.

¿Para qué sirve todo esto al PO? Para juntar “caretones” (o “forros”, como se dice en la interna) que utilizan para ganar votos, animar fiestas y también, ¿por qué no? mostrar una “fachada cultural”. Las consecuencias de esta política a corto plazo tienen una efectividad dudosa, pero a mediano y largo plazo son graves: desde sucesos vergonzosos, como la reivindicación “revolucionaria” de un músico kirchnerista y facho, hasta el episodio de la SEA, el sindicato de escritores que armaron y regalaron al macrismo. Por otro lado, a los verdaderos artistas del Partido se los castra y posterga porque no tienen nombre suficiente para servir de “forros”. Finalmente, el Partido se pierde la posibilidad de utilizar el arte como herramienta de lucha, negándose a cosechar la vasta experiencia de la izquierda en ese sentido.

El arte es un trabajo

En parte del debate se dijo que un artista revolucionario no puede educarse en un conservatorio. Nadie diría que concurrir al colegio es elitista. Entonces, ¿por qué está mal que el artista estudie? Gente que durante años estudió fotografía en una escuelita privada pagada por la familia (con los fondos que sus campos devengan…) llama “elitista” a un trabajador docente que vive al día. Por el contrario, yo primero tuve que pasar por varios trabajos para poder comprarme un piano. Luego, para ingresar a una escuela de música pública tuve que acampar 5 días y 5 noches, junto con una veintena de compañeros.(3)  Una vez allí, con el Centro de Estudiantes dimos una larga lucha contra el sistema de cupos hasta lograr el ingreso irrestricto, para que gente con o sin recursos pudiera formarse en la música y en su enseñanza. Luego de los 4 años de Ciclo Básico, para el Ciclo Superior opté, como muchos compañeros, por seguir el “magisterio de música” por la necesidad de una salida laboral. Fueron 4 años más de esfuerzo, en particular físico, por tener que hacer los 10 o 12 Km. (de Once a Avellaneda) en bicicleta cuando me encontré varias veces desocupado. Y ahora, ya como profesor, sigo estudiando música mientras trabajo en escuelas de La Matanza y el Bajo Flores. Señalo esto no por destacar la caradurez de cierta gente, sino por la facilidad con la que Prensa Obrera da lugar al insulto bajo. Un partido revolucionario no puede permitir que su prensa se maneje de esa manera. Pero, además, lo señalo porque no hay ninguna razón por la cual reconocer valor a artistas mediocres que además son vagos y que ya tienen plata y tiempo suficiente como para estudiar en los mejores lugares y con los mejores profesores. Quienes asocian estudio de la música con elitismo no valoran el esfuerzo de muchos obreros por formarse y mejorar, hecho testimoniado, entre otras cosas por la misma EMPA de la que egresé, que sigue agrandando su matrícula año a año y se populariza con más alumnos proletarios gracias al ingreso irrestricto. Porque, al igual que en la universidad, la juventud quiere estudiar y lucha por ello.

Resulta curioso que se nos acuse de elitistas mientras se invita a la élite de la música comercial a ocupar las grandes tribunas. Nuestro grupo, Río Rojo, agotó los 2 mil ejemplares de su primer CD y va por el mismo camino con el segundo, que salió hace ocho meses, sin ninguna multinacional detrás, tocando y tocando en los subtes porteños, en acampes, en marchas… Desde 2001 hay muchos grupos y artistas que están buscando impulsar con su arte la transformación social. No somos los únicos ni los primeros en poner los conocimientos artísticos al servicio de la revolución, pero vamos a seguir insistiendo a todos los artistas en que tomen este camino.

Notas

(1) Tabas, Juan: “Más que Salmón, mojarrita. Sobre la apología del PO al CD quíntuple de Calamaro”, en El Aromo, n° 57, 2010. LINK: http://www.razonyrevolucion.org/ryr/index.php?option=com_content&view=article&id=1315%3Akalamaro-en-su-tinta-el-debate-generado-por-nuestra-critica-a-andres-calamaro&catid=196%3Ael-aromo-nd-58-qentre-la-miseria-y-la-represionq&Itemid=120

(2) López Rodríguez, Rosana: “La descomposición del artista romántico”, en El Aromo, n° 57, 2010. LINK: http://www.razonyrevolucion.org/ryr/index.php?option=com_content&view=article&id=1184%3Ala-descomposicion-del-artista-romantico&catid=186%3Ael-aromo-nd57-&Itemid=120

(3) Tabaschek, Juan: “Los métodos piqueteros”, en El Aromo, n° 13, agosto de 2004. LINK: http://www.razonyrevolucion.org/aromoscompletos/Aromo13.pdf

Cronología del debate:

Otros artículos relacionados:

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LINK original del articulo: http://www.razonyrevolucion.org/ryr/index.php?option=com_content&view=article&id=1315:kalamaro-en-su-tinta-el-debate-generado-por-nuestra-critica-a-andres-calamaro&catid=196:el-aromo-nd-58-qentre-la-miseria-y-la-represionq&Itemid=120

En el Facebook:  http://www.facebook.com/notes/juan-tabas-rio-rojo/kalamaro-en-su-tinta-el-debate-generado-por-nuestra-critica-a-andres-calamaro-po/10150428256070297

este  Sábado 27 de Noviembre desde las 18:30 hs.

Junto a
MALDITOS IGNORANTES
NATALIO
MUSICOS DEL FAP (FRENTE DE ARTISTAS POPULARES)
ANARKUMBIA TIRAPIE
y otros grupos en el..

¡¡¡FESTIVAL!!!

POR LA LIBERTAD DE MARTINO Y DE TODOS

LOS PRESOS POLÍTICOS

(a más de 10 días del inicio de la huelga de hambre de Roberto Martino)

Lugar:

En la Carpa de Ayuno frente al Congreso Nacional
Plaza Congreso, av. Callao esquina av. Rivadavia.

Convoca: Comité por la libertad de Martino bastadepersecucionamartino@gmail.com

Más que Salmón, mojarrita. La apología del PO al Cd quíntuple de Calamaro.

por Juan Tabas – Río Rojo / Razón y Revolución

(en El Aromo n° 57 “¿2012?” – noviembre-diciembre de 2010)

¡Habla del faaaaso!

Luego de una seguidilla de efemérides musicales simplonas, que tendrían mejor lugar en el sumplemento Sí de Clarín que en un periódico revolucionario, ahora Prensa Obrera(1)  reivindica el disco El Salmón de Andrés Calamaro. No se trata de una mera “reivindicación”, sino de un desbordado encomio (“enorme y revolucionaria”, “honesta, radical y desbordante de creatividad”) que demuestra la liviandad con la que el Partido Obrero se toma el problema del arte, dejando escribir cualquier cosa a gente que no sabe del tema.

Lucas Poy y Esteban Pérez Torres, compañeros valiosos en su ámbito de militancia pero que no saben nada de música, son los responsables del desatino en cuestión. Llama más la atención el elogio porque no se trata de una obra reciente sino de un disco que cumple 10 años. Evidentemente, a juzgar por los compañeros, la efemérides del álbum quíntuple, el número 12 de Calamaro como solista, debiera figurar en el calendario de la revolución socialista. Entre otras cosas porque, al decir de los “expertos” del PO, no sólo el disco sería revolucionario en términos artísticos sino, a su vez, radical y combativo en términos políticos, rasgo que sería una constante de Calamaro hasta el día de hoy. Avanzando en lo que los autores definen implícitamente como “revolución”, plantean que “El Salmón es un ejemplo posiblemente único, y por ello revolucionario, de ejercicio de desborde compositivo completo, donde el único método es la falta de método”. De su descripción de este “método”, se deduce que parte de ese desborde compositivo se habría logrado gracias a la experimentación con las drogas. Además, las letras serían “descarnadamente auto referenciales”, rasgo valorado positivamente.

Por otro lado, el disco habría nacido “contra la corriente” y estaría marcado por el período previo al Argentinazo. En él, Calamaro habría profundizado su veta más combativa y radical. Dos pruebas adicionales del supuesto carácter revolucionario del disco estarían dadas por una fría recepción por parte de la crítica, público y charts, a pesar de lo cual la obra habría sido una influencia fundamental para otros grupos. Un simpático fumanchú que no puede mirar más allá de su propio ombligo y se la pasa preguntando por “Roberto” parece ser, entonces, el paradigma de la revolución artística. Veamos.

Desbordado…

Observemos el CD en cuestión con más detalle. Se trata de 5 discos donde encontramos un 20% de rockitos cuadraditos, un 20% de covers mal versionados, un 20% de otras músicas (rumba, folklore, etc.), un 20% de canciones sin demasiado arreglo u orquestación, y un 20% de temas “rapeados”, en estilo hip-hop.

Con “rockitos cuadraditos” nos referimos a temas de rock & roll “cuadrado”, o sea, con la misma forma y armonía que los clásicos de Bill Halley o Elvis Presley (“primero, cuarto, quinto”, en jerga de músicos, algo muy elemental). Eso no quita que puedan estar bien tocados, pero obviamente no plantean ninguna revolución musical. En esa lista entrarían, por ejemplo, Crucifícame, No te bancaste, La verdadera libertad.

Los “covers mal versionados” son aquellos donde Calamaro no se esfuerza ni en reproducir con fidelidad los originales ni –lo que sería más valioso- en hacer una versión propia, que aporte algo a la obra. Simplemente pareciera que es la primera vez que los canta, al estilo fogón. Escuchamos “De chiquilín te miraba de afuera…” tocado en piano con marcato(2)  durante todo el tema, un chan chan permanente que lo hace insoportable. Para peor, suena un bandoneón de sintetizador que, seguramente, Calamaro y sus fieles creerán que salva las papas de este tango arruinado de tan mala forma. Uno de los tantos covers que toca de Los Beatles, “You won’t see me” (Rubber Soul, 1965), que resulta en una versión casi “histérica” del tema, apurando el tempo, sumando un montón de coros sin sentido (y sin claridad), además de la voz casi “gritada” de Calamaro que molesta bastante.

Las que llamamos “canciones sin arreglos” son temas, como Nos volveremos a ver, Me fui volando, Nuestra piel, sin un trabajo en cuanto a qué instrumentos se utilizan, en qué momento aparece cada uno, si tiene una introducción la canción, etc. Muchas veces vemos que utiliza una caja de ritmos para grabar encima la guitarra y la voz. Éste es un típico recurso facilista para resolver en forma individual la creación, sin tener que relacionarse con otros músicos, al estilo que hoy pulula de CD’s grabados en estudio hogareño. La única diferencia aquí es que Calamaro tiene recursos para grabar en una pieza de hotel, convocar luego a músicos invitados con los que no interactuó y que la compañía le edite y masterice como para que el Cd “suene”. Este carácter individual de la creación se plasma también en el hecho de que Calamaro haga él mismo sus propios coros, con un resultado por lo menos dudoso.

Hay un grupo de temas que englobamos como rapeados en estilo Hip Hop aunque algunos tienen bases funky o electrónicas. No es una novedad en la carrera de Calamaro pues ya había experimentado con el género. A grandes rasgos, estos temas del disco son más bien simplones y comparten la característica de no estar bien cantados, ya que el Rap no es el fuerte de Calamaro. Como contrapartida, algunos de ellos tienen las letras más políticas del CD, que de todas formas no superan una difusa bronca anti-menemista o anti-políticos.

De esta manera, de los 103 temas de El Salmón podríamos rescatar con suerte 2 ó 3 canciones con buena melodía (Gaviotas, Revolución turra) y otros 2 ó 3 temas con buenos riff de guitarras en un estilo Zeppelin, que Calamaro venia experimentando desde Alta suciedad (1997). Ejemplos de ellos son Output-input, o Problemas. El resto es “relleno” que habitualmente quedaría afuera de un CD, dado que en general un compositor compone por los menos 40 canciones, de las que quedarán 10 o 15 finalmente en su disco. Dicho de otra manera, el “desborde” compositivo no es tal: cualquier músico que produzca dos CD habrá tenido que trabajar cerca de 100 temas, de los cuales quedarán 20. En este caso, la “productividad” del “revolucionario” con suerte da para medio disco…

Tal vez por eso el PO dice que se trata de una “obra honesta”, seguramente por que no deja afuera ni siquiera las peores canciones que compuso y grabó en ese momento, pero eso no es positivo en sí mismo. El disco quíntuple se muestra así como una obra anti-popular (hoy cuesta $128 en disquerías) que no se justifica por su contenido. Cabe señalar que en otros casos, discos dobles o triples surgen a partir del desarrollo de obras conceptuales con un sentido de totalidad, como puede ser el caso de Sudamérica o el regreso a la aurora (Arco Iris, 1972) o The Wall (Pink Floyd, 1979) y no como un rejunte de temas mal trabajados sin ninguna relación entre sí. Efectivamente, existió una mala recepción por parte del público, pero la misma resulta justificada. En cambio, es falso que la obra fuera desatendida por la crítica musical, es decir, por el show business. Por ejemplo, la revista Rolling Stone lo eligió el segundo mejor disco de la década, mientras que, en su momento fue nominado a los premios Gardel por este mismo CD(3) .

El auténtico decadente

Tampoco creemos que El Salmón sea el mejor disco de Calamaro, ni que represente un jalón progresivo en la historia del rock nacional. Pongamos la obra en perspectiva. Sus primeras composiciones con Los Abuelos de la Nada incorporaron como novedad para el rock nacional la mixtura con otras músicas como el reggae y emplearon elementos armónicos interesantes, como Mil horas, Sin gamulán. Con Los Rodríguez (Sin documentos, Mi enfermedad, etc.), experimentó con la rumba y el flamenco, fusión que no era nueva para el rock español pero que sí resultaba novedosa en Argentina. Llegamos en 1997 a su etapa puramente solista, que comienza con el tema Flaca, para alcanzar en los últimos discos éxitos como Cinco minutos más y Te quiero, con alardes poéticos como “tengo abierto el minibar pero cerrado el corazón…” y, “te llevaste la flor y me dejaste el florero…”. A pesar de lo que dice la crítica, que parece señalar un recorrido ascendente hasta la aparente consagración de un músico en su proyección como solista, lo único que se ve aquí es una decadencia absoluta en la capacidad compositiva.

En relación a la historia del rock nacional, las canciones del CD El Salmón están más cerca de Palito Ortega que de las búsquedas armónicas y poéticas del Spinetta de Artaud (1973). Los “rockitos” son más bien copias malas de “Los Stones”, en lugar de tomar lo mejor que el Carpo dio al rock, los auténticos power tríos con que grabó Pappo’s Blues 1, 2 y 3 (1970, ‘71 y ‘72, respectivamente). También están bien lejos de la poesía urbana del grupo Manal (1968-71). En los “covers” que grabó ni siquiera se ve un esfuerzo por “copiar” exactamente los temas originales (como tan bien realizara Pedro Aznar en sus primeros discos), menos que menos hay voluntad de hacer una versión propia. Los temas rapeados, tipo hip-hop tampoco son una novedad. Es un estilo que comienza a desarrollarse en los ‘70 en los barrios bajos de Norteamérica y en los ‘90 ya existen muchos grupos argentinos que lo experimentan. Obviamente, está muy lejos de lo que en este género logró Actitud María Marta u otros grupos del under que se dedican un poco más en serio a esta música.

Sus temas sin arreglos ni orquestación son de inferior calidad que las 8 canciones del primer larga duración de Tanguito (editado post-mortem), grabadas sólo con una guitarra en los estudios TNT. Esta desprolijidad de Calamaro parece ser adrede –tal como confió a un periodista(4) –, y muestra soberbia y desprecio hacia su público con su “no me molesté en editar” en estudio para que suene bien.

Por otro lado, el PO dice que el CD “ha marcado en términos compositivos a buena parte del rock nacional de la última década, repleto de bandas y solistas que siguen el estilo de Calamaro”, y nombran a los impresentables Viejas Locas (que lidera el lúmpen Pity Álvarez), Turf y otros, y nosotros podríamos agregar a Jóvenes Pordioseros, La 25 y otras bandas que muy lejos están de una búsqueda poética (como la de Los Redondos) o de la experimentación musical de un Pescado Rabioso o tantos otros grupos de los ‘70. Si podrirle la cabeza a las jóvenes generaciones es un mérito, Calamaro lo tiene, sin dudas.

Conclusión

Los compañeros del PO venden gato por liebre cuando promocionan el disco de Calamaro como revolucionario. Como vimos, en términos musicales no representa ninguna innovación. Entonces, ¿por qué la propaganda gratuita? ¿Porque habría llamado a votar al Cabra? Ni siquiera, por que aquí también falsean los hechos: Calamaro sólo expresó un saludo a lo que él llamó una “candidatura testimonial”, y no un pronunciamiento serio a apoyarla en las urnas. Del mismo modo, la invitación de Calamaro a Aníbal Fernández para que participe de un video suyo no es un simple exabrupto, como pretenden los compañeros, sino un ejemplo de su posición política actual. Calamaro grabó en el 2000 un disco que expresaba cierto malestar, pero desapareció de la escena artística sin crear nada durante todo el período del Argentinazo y volvió a la luz cuando las aguas se calmaron, ubicándose claramente dentro del universo K. Su saludo póstumo a Néstor (“Viva Kirchner para siempre”), es una prueba rotunda de algo previsible.

Evidentemente para el PO el arte no importa y cualquiera puede opinar del asunto. Así es como se pueden promocionan artistas a los cuales se tilda de revolucionarios y combativos que, como ya había ocurrido con León Ferrari, pronto los desengañan apoyando abiertamente al gobierno que el mismo partido combate.

Notas

(1) Ver Prensa Obrera, nº 1150.

(2) Marcato: Es uno de los tipos de acentuación musical más comunes, utilizado para dar expresividad. En el tango es uno de los tantos recursos que se utiliza, combinado con otros, para acompañar en piano, guitarra u otro instrumento.

(3) Ver www.rollingstone.com.ar/1251684 y http://edant.clarin.com/diario/2001/03/08/c-00411.htm.

(4) Revista Rolling Stone, entrevista de Pablo Plotkin, Diciembre de 2005.

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LINK original del articulo:

http://www.razonyrevolucion.org/ryr/index.php?option=com_content&view=article&id=1183%3Amas-que-salmon-mojarrita-la-apologia-del-po-al-cd-quintuple-de-calamaro&catid=186%3Ael-aromo-nd57-&Itemid=120

En el Facebook:  http://www.facebook.com/juantabas#!/note.php?note_id=10150330537235297&id=1359138948

LINK de la nota del PO: http://po.org.ar/articulo/po1150054/ejemplo-de-talento-urgente



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La descomposición del artista romántico

por Rosana López Rodriguez – Grupo de investación de Literatura Argentina – CEICS

(para EL AROMO – El Aromo n° 57 “¿2012?”)

Según cierta concepción del arte, cuanto más irracional sea el proceso compositivo, más valioso será. La lucidez, la reflexión y el orden estarían muy lejos de los verdaderos artistas. Y si además consumen sustancias que colaboran para que esa lucidez se mantenga lo más alejada posible, tanto mejor. Una última particularidad: el artista debe ser autorreferencial, debe mirarse el ombligo y representar aquello que le pasa a él, al que no le pasa nada porque está encerrado en su casa.

Tres características que son una herencia del artista romántico, en particular, de su etapa decadente. El romanticismo tuvo su etapa revolucionaria, que coincidió con la de su clase. Las revoluciones burguesas se construyeron sobre la filosofía de la reivindicación del sujeto individual, libre e igual a los otros. Lo que cada uno de los sujetos pudiera expresar era tan válido y bueno como lo de los demás: esta afirmación tenía un valor político revolucionario contra el feudalismo, un orden estamental, fundado ideológicamente en la religión y el principio de autoriddad. Puesto en boca de los artistas románticos revolucionarios, su individualismo expresaba, en realidad, no una experiencia individual sino la de su clase, que en ese momento, en tanto se identificaba con el progreso humano, resultaba en un valor universal. Cuando la burguesía toma el poder, el individuo se “privatiza” y su experiencia se atomiza. Ahora, su ombligo no es el de una clase portadora de una potencia universal, sino el de una minoría social que persigue intereses estrechos. En la medida en que esos mezquinos intereses difícilmente puedan fundar un arte con pretención universal, a sus artistas sólo les quedaba el pasaje hacia otra clase. De quedarse, o se volvían inútiles y mezquinos o recuperaban esa pretensión universal por vías místicas. Esta es la decadencia del romanticismo. Ese misticismo podía ser puramente religioso o ferozmente individualista: mi ombligo es mi ombligo. Por esta vía, el mayor grado de descomposición, en tanto hasta para la burguesía resultaba impresentable, convertía al romántico en un “rebelde” y un “maldito”. Surge de allí el mito de que, como el descompuesto asusta a las viejas de la cuadra, debe ser un “demonio”. Sólo para quien participa de esta creencia infantil, Calamaro puede ser considerado un “revolucionario”. Qué decir de Pity Álvarez. La autorreferencialidad no es un valor artístico si no se expresa en valores colectivos.

El segundo mito romántico es el de la falta de método. Anclado en la reivindicación del yo, se explica por la posición aristocrática que, bajo el romanticismo, adoptan los artistas e intelectuales. Ellos serían seres superiores, algo locos y extraños. Es el reverso de la situación a la que los somete la burguesía: después del proceso revolucionario, al no detentar una tarea que le interesara en forma inmediata, el artista queda librado al mercado, donde debe reivindicar su “mercancía”. Pero esta mercancía es particular, porque en sentido estricto no lo es. No producida en condiciones estándar, es decir, reproduciendo un valor “social”, la “mercancía” arte no tiene valor, aunque tenga, por supuesto, precio. De modo tal que no será remunerada según la ley del valor vigente, representando una productividad media, sino por su carácter “único”. Surge allí la idea del “genio”, que no puede explicar por qué le va bien en el mercado y por qué se le paga lo que se le paga. Como tampoco puede explicar lo contrario, por qué le va mal, surge la categoría de “genio incomprendido”. En ambos casos, no pudiendo referirse a un patrón productivo socialmente reconocible, la naturaleza propia de la mercancía “arte” se le aparece al artista como el fruto de algo súbito, espontáneo e inexplicable. Como si hubiera salido de su cabeza sin ninguna intervención suya, sin ningún método. Un repaso al “estilo” de los grandes artistas (un Beethoven, por ejemplo) o de los no tanto (un Dumas) mostraría un método riguroso, conseguido después de años de esfuerzo. Al reivindicarse la falta de método no sólo se reivindica un absurdo imposible, sino más, se desprecia la verdadera categoría que se esconde detrás del producto “arte”: trabajo.

El último mito romántico (y que va ligado al de la locura o genialidad) es el de las adicciones (y también el del sufrimiento). Es un lugar común hoy considerar que el “consumo” es una ayudita invalorable a la hora de producir. De nuevo: un artista que vive su vida batallando al borde de la descomposición, negándose a caer, pero cayendo de todos modos, y que muere borracho en un callejón a los 30 años, no ha producido grandes obras de arte por causa de la bebida y las drogas, sino precisamente a pesar de ello. Las adicciones no solamente no son métodos compositivos de utilidad, sino que tampoco son capaces de convertir a un descompuesto en un militante revolucionario. En un contexto de descomposición social, esta apología de la drogadicción, es decir, de la descomposición personal, es un problema político serio. Esta reivindicación del irracionalismo es extraña a toda la tradición del socialismo científico, tanto en el arte como en la política.

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Se inauguró la librería y Centro Cultural Barrilete

El día de ayer, viernes 12 de noviembre se realizó la inauguración de la librería y Centro Cultural Barrilete. La actividad contó con la presencia de Osvaldo Bayer, Eduardo Sartelli y Carlos Terribili quienes debatieron acerca de la temática “Política y cultura”. Posteriormente se presentó la exposición dibujos del artista plástico C. Terribili denominada “Mujeres del tango”. Finalizó el encuentro con un recital de Río Rojo, que junto a Jorge Cutello, interpretó canciones de su último CD “Podemos ganar”. Razón y Revolución agradece a todos los presentes nos hayan acompañado en este nuevo emprendimiento e invita a todos a conocer el espacio sito en Condarco 90, Flores.

  • y Río Rojo presentó temas de su nuevo CD con un invitado muy especial, el gran músico Jorge Cutello en saxofón, flauta traversa y voz:

. . . Gracias Jorge!!!

Este MIERCOLES 28 de Julio:
Entrevista y Recital acústico de Río/Rojo presentando temas de su nuevo CD “Podemos ganar” en el programa “Y se ahorcó con la guirnalda“, de Fm La Tribu , 88.7 Mhz.

También podés escucharlo por internet en todo el mundo clickeando “Radio On line” en: http://www.fmlatribu.com/

(si no anda con Mozilla Firefox, probar con Internet Explorer, o viceversa)

Día y horario: Miércoles 28/07/10 a las 18 hs.

Río Rojo

Música piquetera

convoca   guitarristas,
bajistas, bateristas, cantantes y otros músicos  –con o sin
experiencia grupal–
para sumarse al
proyecto del grupo:
presentar el nuevo CD.


Hay 2 CDs editados,
próximas fechas y
buena difusión.

Géneros musicales varios.

La banda tiene 2 CDs editados en los que aborda diferentes estilos: Rock, candombe, folklore, milonga, murga, son cubano y otros. Se realizaron presentaciones en distintos teatros y eventos politico-sociales, y hay fechas para próximas actuaciones.

Podés escuchar material del grupo en: http://www.myspace.com/riorojo

y ver la Lista de temas y un recorrido por nuestro último CD en: http://riorojo.razonyrevolucion.org/?p=613

Para más datos o combinar reunión, llamá al  155-697-3357 (Juan, teclados y dirección musical)
ó al E-mail:  riorojo@razonyrevolucion.org